Reparación de meningocele: propósito, procedimiento y recuperación

Resumen

La reparación del meningocele es una operación utilizada para tratar un defecto congénito espinal. Si la columna vertebral de su recién nacido no se desarrolló correctamente, puede haber una abertura anormal y esta operación puede ser necesaria. Este procedimiento también se puede realizar si un pequeño saco o quiste hinchado sobresale de la columna vertebral del recién nacido.

El procedimiento generalmente se lleva a cabo dentro de las 12 a 48 horas posteriores al nacimiento de un bebé. Durante el procedimiento, el cirujano drenará el exceso de líquido cefalorraquídeo del saco, cerrará la abertura y reparará el área del defecto. Esto permitirá que el niño crezca y se desarrolle normalmente.

¿Quién necesita una reparación de meningocele?

Recién nacidos diagnosticados con un defecto de nacimiento llamado espina bífida Puede necesitar esta operación. Estos bebés experimentan un defecto en la formación de la columna vertebral. Esto generalmente ocurre durante el primer trimestre. Este defecto afecta la médula espinal y el saco lleno de líquido que rodea la médula espinal. A veces, este defecto puede afectar los nervios circundantes.

Ciertas pruebas de diagnóstico realizadas durante el embarazo pueden detectar la espina bífida antes de que nazca el bebé. Los análisis de sangre realizados entre 15 y 20 semanas pueden revelar si el feto está en riesgo de tener un defecto del tubo neural. Una ecografía prenatal que toma imágenes de los tejidos y órganos del feto también puede dar una idea.

También se puede realizar una prueba de amniocentesis. Durante esta prueba, el médico examinará una pequeña cantidad de líquido amniótico. Esta prueba puede diagnosticar con mayor precisión la presencia de un defecto del tubo neural. El tubo neural es el precursor del sistema nervioso central del niño.

Una vez que nace el bebé, generalmente se ve un saco que sobresale de la médula espinal. Esto puede confirmar un diagnóstico temprano de espina bífida. El médico puede usar rayos X, tomografía computarizada (TC) o imágenes de resonancia magnética (IRM) para examinar más a fondo la columna vertebral del bebé. Esto puede garantizar un diagnóstico correcto.

¿Qué es el meningocele?

El meningocele es un tipo de espina bífida. Acerca de Bebés 1,500 nacen con esta condición cada año. El defecto puede ocurrir en cualquier lugar a lo largo de la columna donde el tubo neural no se cierra como debería. Esto deja una abertura en la columna vertebral.

Hay tres tipos principales de espina bífida.

Espina bífida oculta

Esto se considera una forma leve del defecto. La médula espinal y las estructuras circundantes todavía están dentro del bebé, pero los huesos de la parte inferior de la espalda no se forman normalmente. Esto deja un parche peludo o hoyuelo sobre el área afectada de la columna vertebral.

Meningocele

Esto se ve como leve a moderado y es el menos común. Un pequeño saco o quiste húmedo sobresale a través del espacio en la columna vertebral. Este saco contiene una porción de la membrana de la médula espinal (meninges) y algo de líquido cefalorraquídeo. El saco puede estar cubierto con piel o parte de la membrana de la médula espinal. El saco contiene poco o ningún tejido nervioso.

Mielomeningocele

Esta es una forma grave de espina bífida. La médula espinal y los nervios se desarrollan fuera del cuerpo del bebé. Esto resulta en debilidad y pérdida de sensibilidad debajo del defecto. Puede interferir con la función del intestino o la vejiga o causar la acumulación de líquido en el cerebro.

¿Cómo se realiza la reparación de meningocele?

Una vez que el bebé es diagnosticado con meningocele, lo más probable es que el médico programe la cirugía lo antes posible. Una cirugía temprana puede prevenir infecciones, hinchazón y más daños a la médula espinal. Hasta la cirugía, el defecto se cubrirá con un apósito estéril. Su hijo puede ser transferido a una unidad de cuidados intensivos neonatales.

Durante la cirugía, se usará anestesia general para asegurarse de que el bebé esté dormido y no sienta dolor. El cirujano hará una incisión en el saco o quiste para drenar parte del exceso de líquido. La médula espinal se cubre con las membranas para su protección. Luego, el cirujano cerrará la incisión.

¿Cómo es la recuperación?

Su bebé generalmente requerirá aproximadamente dos semanas de tiempo de recuperación en el hospital después de la cirugía. Los médicos administrarán antibióticos para prevenir la infección. Se pueden realizar pruebas adicionales, como resonancias magnéticas o ultrasonidos, para garantizar que el sitio de la cirugía esté sanando normalmente. Estas pruebas pueden detectar cualquier hinchazón o acumulación de líquido (hidrocefalia) que puede desarrollarse después de reparar el defecto. Las enfermeras colocarán al bebé de manera que el bebé se acueste sobre el estómago para evitar presionar la herida.

Los resultados dependerán de la cantidad de daño hecho a los nervios espinales del bebé. Dado que el meningocele generalmente no daña ninguno de los tejidos neurales, la cirugía generalmente tiene excelentes resultados. Los bebés rara vez tienen discapacidades duraderas o problemas cerebrales, nerviosos o musculares causados ​​por un meningocele.

¿Qué riesgos y complicaciones están asociados con la reparación del meningocele?

Al igual que con cualquier cirugía que involucre anestesia general, este procedimiento conlleva un pequeño riesgo de reacciones alérgicas al medicamento para la anestesia. Aunque el sangrado, la infección y la acumulación de líquido son raros, son posibles. Su médico le aconsejará sobre cómo cuidar a su bebé en casa. Su médico también le dirá qué síntomas debe observar para determinar si hay alguna complicación.

También puede derivarlo a un equipo de expertos médicos en espina bífida que lo supervisará a usted y a su bebé después de que salga del hospital. Estos profesionales trabajarán con usted para ayudarlo a detectar cualquier problema adicional. Los problemas pueden indicar debilidad muscular, problemas del habla u otros problemas potenciales relacionados con el defecto del tubo neural.

¿Puedo prevenir el meningocele?

No hay ninguna causa de espina bífida. Su composición genética juega el papel más importante. Se ha demostrado que obtener suficiente ácido fólico durante el embarazo ayuda a prevenir la afección.

Las fuentes de ácido fólico incluyen:

  • granos enteros
  • cereales fortificados para el desayuno
  • frijoles secos
  • vegetales de hoja verde
  • yemas de huevo
  • frutas cítricas
  • jugos de fruta

Durante el embarazo, hable con su médico acerca de tomar suplementos de ácido fólico.

Algunos medicamentos pueden ponerlo en riesgo adicional de dar a luz a un niño con espina bífida. Si es posible, consulte con su médico acerca de sus recetas antes de quedar embarazada. La diabetes y la obesidad también aumentan el riesgo de tener un bebé con meningocele. Debido a esto, es importante que mantenga un peso saludable y controle sus niveles de azúcar en la sangre.