Granuloma pulmonar: tratamiento, síntomas, cáncer y más

Resumen

A veces, cuando el tejido de un órgano se inflama, a menudo en respuesta a una infección, grupos de células llamadas histiocitos se agrupan para formar pequeños nódulos. Estos pequeños racimos en forma de frijol se llaman granulomas.

Los granulomas se pueden formar en cualquier parte del cuerpo pero más comúnmente desarrollar en su:

  • piel
  • ganglios linfáticos
  • los pulmones

Cuando se forman los granulomas, son blandos. Con el tiempo, pueden endurecerse y calcificarse. Esto significa que el calcio está formando depósitos en los granulomas. Los depósitos de calcio hacen que este tipo de granulomas pulmonares se vean más fácilmente en las pruebas de imagen, como radiografías de tórax o tomografías computarizadas.

En una radiografía de tórax, algunos granulomas pulmonares pueden parecer crecimientos potencialmente cancerosos. Sin embargo, los granulomas no son cancerosos y a menudo no causan síntomas ni requieren ningún tratamiento.

¿Cuáles son los síntomas?

Raramente hay síntomas asociados con los granulomas pulmonares. Sin embargo, los granulomas se forman en respuesta a afecciones respiratorias, como la sarcoidosis o la histoplasmosis, por lo que la causa subyacente tiende a presentar síntomas. Estos pueden incluir:

  • tos que no desaparece
  • falta de aliento
  • Dolor de pecho
  • fiebre o escalofríos

¿Cuales son las causas?

Las afecciones más comúnmente asociadas con los granulomas pulmonares se pueden dividir en dos categorías: infecciones y enfermedades inflamatorias.

Entre las infecciones están:

La histoplasmosis

Uno de los causas mas comunes de granulomas pulmonares es un tipo de infección micótica conocida como histoplasmosis. Puede desarrollar histoplasmosis al inhalar las esporas de un hongo en el aire que normalmente se encuentran en los excrementos de pájaros y murciélagos.

Micobacterias no tuberculosas (NTM)

NTM, que se encuentran naturalmente en el agua y el suelo, se encuentran entre las fuentes más comunes de infecciones bacterianas que conducen a granulomas pulmonares.

Algunas condiciones inflamatorias no infecciosas incluyen:

Granulomatosis con poliangeítis (GPA)

El GPA es una inflamación rara pero grave de los vasos sanguíneos en la nariz, la garganta, los pulmones y los riñones. No está claro por qué se desarrolla esta afección, aunque parece ser una reacción anormal del sistema inmunitario a una infección.

La artritis reumatoide (RA)

La AR es otra respuesta anormal del sistema inmune que conduce a la inflamación. La AR afecta principalmente sus articulaciones, pero puede causar granulomas pulmonares, también conocidos como nódulos reumatoides o nódulos pulmonares. Estos granulomas generalmente son inofensivos, pero existe un pequeño riesgo de que un nódulo reumatoide pueda explotar y dañar el pulmón.

Sarcoidosis

La sarcoidosis es una afección inflamatoria que con mayor frecuencia afecta los pulmones y los ganglios linfáticos. Parece ser causado por una respuesta anormal del sistema inmunitario, aunque los investigadores aún no han determinado qué desencadena esta respuesta. Puede estar relacionado con una infección bacteriana o viral, pero aún no hay evidencia clara que respalde esa teoría.

Los granulomas pulmonares relacionados con la sarcoidosis pueden ser inofensivos, pero algunos pueden afectar la función pulmonar.

¿Cómo se diagnostica?

Debido a que son pequeños y generalmente no causan síntomas, los granulomas a menudo se descubren accidentalmente. Por ejemplo, si tiene una radiografía de tórax o una tomografía computarizada de rutina debido a un problema respiratorio, su médico puede descubrir pequeñas manchas en sus pulmones que resultan ser granulomas. Si están calcificados, son especialmente fáciles de ver en una radiografía.

A primera vista, los granulomas se parecen a tumores posiblemente cancerosos. Una tomografía computarizada puede detectar nódulos más pequeños y proporcionar una vista más detallada.

Los nódulos pulmonares cancerosos tienden a tener una forma más irregular y más grandes que los granulomas benignos, que en promedio 8 a 10 milímetros en diámetro. Los nódulos más altos en los pulmones también tienen más probabilidades de ser tumores cancerosos.

Si su médico ve lo que parece ser un granuloma pequeño e inofensivo en una radiografía o tomografía computarizada, puede monitorearlo por un tiempo, tomando imágenes adicionales durante un período de años para ver si crece.

Un granuloma más grande se puede evaluar con el tiempo mediante tomografía por emisión de positrones (PET). Este tipo de imagen utiliza la inyección de una sustancia radiactiva para identificar áreas de inflamación o malignidad.

Su médico también puede tomar una biopsia de un granuloma pulmonar para determinar si es canceroso. Una biopsia consiste en extraer una pequeña pieza de tejido sospechoso con una aguja delgada o un broncoscopio, un tubo delgado que se enrosca en la garganta y los pulmones. La muestra de tejido se examina bajo un microscopio.

Como es tratado?

Los granulomas pulmonares generalmente no requieren tratamiento, especialmente si no tiene síntomas.

Debido a que los granulomas suelen ser el resultado de una afección diagnosticable, el tratamiento de la afección subyacente es importante. Por ejemplo, una infección bacteriana en los pulmones que desencadena el crecimiento del granuloma debe tratarse con antibióticos. Una afección inflamatoria, como la sarcoidosis, puede tratarse con corticosteroides u otros medicamentos antiinflamatorios.

¿Cuál es la perspectiva?

Una vez que tenga la causa subyacente de los granulomas pulmonares bajo control, es posible que no tenga nódulos adicionales en sus pulmones. Algunas afecciones, como la sarcoidosis, no tienen cura, pero pueden manejarse bastante bien. Si bien puede mantener bajos los niveles de inflamación, es posible que se formen más granulomas.

Los granulomas pulmonares y otros crecimientos en los pulmones generalmente se identifican cuando su médico busca otros problemas respiratorios. Eso significa que es importante informar de inmediato a su médico sobre síntomas como tos, falta de aliento y dolor en el pecho. Cuanto antes se evalúen y diagnostiquen los síntomas, antes podrá obtener un tratamiento útil.

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