Diagnóstico de la espondilitis anquilosante: rayos X, análisis de sangre y más

El dolor de espalda es una de las dolencias más comunes en los Estados Unidos en la actualidad. De hecho, de acuerdo con el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente Cerebrovascular, aproximadamente el 80 por ciento de los adultos experimenta dolor de espalda baja en algún momento de sus vidas. Muchos de estos casos son causados ​​por lesiones o daños. Sin embargo, algunos pueden ser el resultado de otra condición.

Una de esas condiciones es la espondilitis anquilosante (AS). Este es un tipo de espondiloartritis axial, que afecta hasta 1 por ciento de estadounidenses, o alrededor de 2.7 millones de adultos. Los hombres se ven afectados con mayor frecuencia que las mujeres, aunque puede ser menos reconocido en las mujeres. Para los millones de estadounidenses con dolor de espalda crónico, comprender esta enfermedad puede ser la clave para controlar su dolor.

¿Qué es el AS?

AS es una enfermedad inflamatoria progresiva. Una forma de artritis, la enfermedad causa hinchazón en la columna vertebral y las articulaciones cercanas. Con el tiempo, la inflamación crónica puede hacer que las vértebras de su columna se fusionen, lo que la hace menos flexible. Muchas personas con la enfermedad se encorvan porque sus músculos extensores, que permiten la extensión, se debilitan. En casos avanzados, una persona con AS no puede levantar la cabeza para poder ver frente a ellos.

¿Qué hace que el AS sea diferente de otras formas de artritis?

AS afecta principalmente la columna vertebral y las vértebras, específicamente donde los tendones y ligamentos se conectan al hueso. La mayoría de las personas con la enfermedad experimentan dolor de espalda crónico y pérdida de flexibilidad en la columna vertebral. Sin embargo, la EA también puede afectar las articulaciones fuera de la columna vertebral, incluidos los hombros, los pies, las rodillas y las caderas. En casos raros, también puede afectar órganos y tejidos.

AS tiene una característica única en comparación con otras formas de artritis: sacroileítis. Esta es la inflamación de la articulación sacroilíaca, o la articulación donde se conectan la columna vertebral y la pelvis. Es un sello distintivo de las personas con AS, y no es común en personas con otras formas de artritis.

¿Cómo se diagnostica el AS?

Los médicos no tienen una sola prueba para diagnosticar esta enfermedad. Para diagnosticar esta enfermedad, su médico debe excluir otras posibles explicaciones de sus síntomas. Para hacer esto, su médico primero analiza su historial médico y luego realiza un examen físico y otras pruebas.

Su historial medico

Para ayudar a comprender sus síntomas, su médico querrá obtener su historial de salud completo. Su médico querrá saber:

  • cuánto tiempo llevas experimentando síntomas
  • cuando sus síntomas empeoran
  • qué tratamientos ha probado, qué ha funcionado y qué no
  • qué otros síntomas estás experimentando
  • su historial de procedimientos o problemas médicos
  • cualquier historial familiar de problemas similares a los que está experimentando

Un examen físico completo

Es posible que su médico quiera realizar un examen físico. El examen les permite encontrar signos y síntomas reveladores de AS. Su médico también puede pedirle que haga algunos ejercicios o mueva pasivamente sus articulaciones, para que puedan observar el rango de movimiento en sus articulaciones.

Pruebas de imágenes

Las pruebas de imagen le dan a su médico una idea de lo que sucede dentro de su cuerpo. Las pruebas de imagen que necesita pueden incluir:

  • Radiografía: una radiografía le permite a su médico ver sus articulaciones y huesos. Buscarán signos de fusión o daño.
  • Imagen de resonancia magnética: una imagen de resonancia magnética envía ondas de radio y un campo magnético a través de su cuerpo para producir una imagen de los tejidos blandos de su cuerpo. Esto ayuda a su médico a ver la inflamación dentro y alrededor de las articulaciones.

Las pruebas de laboratorio

Las pruebas de laboratorio que su médico puede ordenar incluyen:

  • Prueba del gen HLA-B27: décadas de investigación sobre esta enfermedad han revelado un factor de riesgo detectable: sus genes. Las personas con el gen HLA-B27 son más susceptibles a desarrollar AS. Sin embargo, no todo el mundo con el gen desarrollará la enfermedad.
  • Conteo sanguíneo completo (CBC): esta prueba mide la cantidad de glóbulos rojos y blancos en su cuerpo. Una prueba de CBC puede ayudar a identificar y descartar otras posibles condiciones.
  • Velocidad de sedimentación globular (VSG): una prueba de VSG utiliza una muestra de sangre para medir la inflamación en su cuerpo.
  • Proteína C reactiva (PCR): la prueba de PCR también mide la inflamación, pero es más sensible que una prueba de ESR.

Antes de su cita

Haga una lista de todas las preguntas que tiene para su médico antes de verlas. Lleve con usted una cronología de sus síntomas, los resultados de las pruebas que pueda tener, cualquier medicamento que esté tomando y antecedentes familiares conocidos de afecciones médicas. Estar preparado lo ayudará a aprovechar mejor su tiempo cuando visite a su médico.